Pintura para cocina y baño: cuál elegir y cuánta comprar
En cocinas y baños hay humedad, vapor y salpicaduras, así que no conviene usar una pintura de salón estándar. Busca una pintura lavable y con protección antimoho o antihumedad, y prepara bien la pared antes de pintar.
Qué buscar en la etiqueta
- Antimoho o fungicida: dificulta la aparición de hongos en zonas húmedas.
- Lavable: permite limpiar manchas y grasa sin dañar el acabado.
- Acabado satinado o mate profundo lavable: los más brillantes se limpian mejor, pero marcan más los defectos de la pared.
- Para cocinas: resistencia a la grasa y al vapor.
Preparación de la pared
- Limpia la superficie y elimina cualquier resto de moho con un producto antimoho específico.
- Deja secar por completo; pintar sobre una pared húmeda atrapa la humedad.
- Repara grietas y desconchones con masilla y lija.
- Aplica una imprimación adecuada para zonas húmedas si el fabricante lo recomienda.
Si el moho vuelve una y otra vez, el problema suele ser de ventilación o de humedad en la pared, y la pintura sola no lo resuelve.
Cuánta pintura necesitas
Se calcula igual que en el resto de la casa. Como ejemplo, un baño de 2,5 × 2 m con 2,4 m de alto: paredes = 2 × (2,5 + 2) × 2,4 = 21,6 m². Si descuentas una puerta y una ventana pequeña (unos 3 m²) quedan 18,6 m². Con 12 m²/L, dos manos y +10 %: 18,6 ÷ 12 × 2 × 1,10 = 3,4 L, es decir, un bote de 4 L.
Si hay azulejos en parte de las paredes, resta esa superficie: solo pintas la zona sin alicatar.
Consejos
- Ventila el baño o la cocina durante y después de pintar.
- Usa un rodillo de pelo corto para un acabado más liso.
- No uses el baño ni la ducha hasta que la pintura esté seca según el envase.
Calcula tus medidas exactas en la calculadora de pintura o repasa los rendimientos por superficie.